Cuidando los pies
Hace unos días me preguntaban sobre las ampollas en el Camino de Santiago; yo contestaba que no había tenido ninguna, ni siquiera piel removida o algún tipo de irritación, algo muy común entre la gente luego de tantas horas de caminata.

En el 2000 había visto mucha gente abandonar a los pocos días de salir de Roncesvalles. El caso que + recuerdo era el de Julio, un hombre de treinta y tantos que comenzaba el camino por tercera vez, lo había intentado dos veces y a causa de las ampollas y el dolor que le provocaban había tenido que volver a casa.
Podrían pensar que Julio era alguien no acostumbrado a los deportes o con mal estado físico… todo lo contrario, era una máquina, sin embargo… los pies lo abandonaban. Recuerdo la tarde en el albergue de León… “Juan, me vuelvo a Madrid, el médico me dijo que no siga, tengo mucha infección y debo hacer reposo” y al día siguiente, tomo un tren para volver.
Antes de viajar me hice de seis pares de calcetines de algodón, tres finos y tres normales y vaselina en la farmacia.
El procedimiento se dividía en dos partes, “pre” y “post” etapa:
Procedimiento pre-etapa:
- Lo primero.. luego del aseo matinal era secarme muy bien los pies.
- Luego, sin tocar el piso para que no me quede ningún tipo de suciedad, ni nada que pueda molestar una vez metido el pie en el calzado, era coger la vaselina y aplicarla a todos los dedos, sobretodo en las zonas donde hay roce entre ellos; en realidad, terminaba con los diez dedos cubiertos de vaselina.
- Me ponía el calcetín fino con mucho cuidado sin dejar pliegues.
- Por encima del fino me ponía el normal.
- Importante: los dos calcetines me los ponía al revés, es cierto que los busqué con poca costura, sin embargo… los daba vuelta por las dudas.
- Por último… el calzado me lo acomodaba –recuerden- siempre cuidando que no haya pliegues en la tela, y los ataba muy bien pero sin pasarme.
Procedimiento post-etapa:
- Luego del baño reparador, me secaba bien los pies.
- Me calzaba las sandalias pero antes, volvía a pasar vaselina entre los dedos, mucha menos cantidad que a la mañana.
- Y no me ponía calcetines por que justamente quería mucho aire en los pies.
Otra cosa, en muchas oportunidades con mis compañeros de viaje decidíamos para en alguna fuente de agua muy fría para meter los pies y parte de las piernas. Sin duda la experiencia era… “sanadora”. Si hacíamos eso, al volver a calzarme… repetía el procedimiento pre-etapa como se ve en la fotografía, bien valía demorarme unos minutos.
Conozco gente – no mucha- que haciendo lo mismo tuvo ampollas… con esto quiero decir que el método no es infalible, pero en mi caso… fue todo un éxito.
En próximo post será “un día de peregrino”, también a pedido de ustedes. ;)
Gaby - 7 septiembre, 2004
Iiiuuuupiiiii!!!! Llegó el post!!!
Juan, un lujo tu relato, lleno de detalles super útiles como siempre.
Qué lástima me da el señor este que se tuvo que volver por 3ra vez… un garrón.
Cada vez que te leo tengo que salir corriendo a comprarme algo que me falta. Ahora voy a revisar bien las medias que tengo en casa…
Gracias una vez más, espero ansiosa “Un día peregrino” :O)
juanpol - 7 septiembre, 2004
ehh gaby, como vas?
me alegra saber que te sirvio che! :)
este fue chiquito… pense en hacer una foto de mis pies pero… jejjejee a ultimo momento decidi no hacerlo. :P
Nkieto - 8 septiembre, 2004
Yo desde mi pequeña experiencia recomiendo lo mismo que tu, y a pesar de ello tuve alguna pequeñita ampolla, pero nada que molestara al andar.
Por cierto, respecto a calcentines, los que mejor me fueron para sudor, ampollas, … fueron los típicos blancos deportivos (100% algodón) y no los especiales de trekking del decathlon.
Jeje, tienen las misma zapatillas que yo ;)
juanpol - 8 septiembre, 2004
hola nkieto, como vas? el dato que das sobre los calcetines es valido, bienvenido! :) los de la tiendadecathlon no los conozco… tuve unos columbia alguna vez y no me trajeron problemas. hay de todo! tamos en contacto.
saludos!
j :)
Gaby - 8 septiembre, 2004
Quiero mi “día peregrino” !!!
O lo escribo yo en unos días??? je je :O)
juanpol - 9 septiembre, 2004
jjjejejeje vos podes escribirlo si si! si queres a tu vuelta me lo mandas y lo publico, te parece? el mio recien va por las 10am… ya lo terminare en estos dias!
nemomemini - 9 septiembre, 2004
Fui uno de esos afortunados que llegó a Santiago sin una sola ampolla ni rozadura. Vi exactamente lo mismo que tú describes y gente con los pies muy machacados. Aparte de los cuidados que tú describes muy bien, creo que es fundamental el calzado (muy bien domado) y tener la buena costumbre de no ahorrarse un solo paso en nuestra vida cotidiana. Es decir, cultivar el gusto por caminar y dar laaaaaargos paseos como una costrumbre o un hábito más en nuestra vida cotidiana.
Saludos, Juan ;)
juanpol - 9 septiembre, 2004
nemo! como vas?
lo que decis sobre el calzado y su “doma” es muy cierta. lo comente en el post que hable sobre las salomon que compre para hacer el camino hace ya varios meses. otra “gran verdad” es la de andar y andar y andar… no es lo mismo por que en el camino llevamos la mochila pero… se nota mucho cuando uno tiene fondo.
ali - 9 septiembre, 2004
si!!! me encantaron los comentarios tan detallados que escribis en tu post….
buenisimo!!
creo que a muchos ha de servirles las sugerencias….
Segui con los relatos, espero el proximo capitulo…. :) :) :)
juanpol - 9 septiembre, 2004
ya llega! ya llega el proximo vieja! ;)
Gaby - 10 septiembre, 2004
Vamos todavía con el Club de Fans de Juan Pol !!!
Arkangel - 20 septiembre, 2004
Genial y detallado consejo, sí señor. Lástima que yo no lo aplicara, aunque alguien ya me lo había insinuado (lo de la vaselina). ;-)
De todas formas mi mini-camino casi no da como para ampollas, yo soy de “esos” que se apuntan al último tramo, unas 6 etapas desde Cebreiro. Respeto mucho a la gente que como tú lo han caminado desde el “principio” (o más allá). Cualquier año de estos cae.
Un saludo.
juanpol - 28 septiembre, 2004
que haces ark! como vas?
no aplicaste vaselina? en la proxima hazlo, luego nos cuentas ;)

